Gracias de antemano a mis tres nuevos seguidores en tik-tok. Parece que no voy a ir sola en este camino.
Hoy he iniciado la gimnasia que dan en el pueblo donde vivo. Es barato, vamos pocas mujeres y el profesor es bastante cañero. Al volver a casa me temblaban las piernas.
Si sigo yendo puedo alcanzar buenos objetivos… a por ello.
Hablando del pueblo donde vivo, llevo sólo un año aquí, ya véis y pensando en separación. Muy triste.
Casi 20 años de relación, de tóxica o no sana, al fin y al cabo, relación que están a punto de tomar caminos separados. Él no quiere, pero tampoco hace para que no suceda.
Los niños pequeños, muy pequeños, ¿voy tarde en la vida? No sé, hice las cosas cuando pude hacerlas o me dejaron hacerlas y he tenido lo que he tenido, unas buenas y otras malas.
Mi familia, no era perfecta, hablo de mis hermanos y mis padres, pero tuve una semi infancia feliz, ya que desde muy pequeña me quedé sin padre. ¿Empezaría mi cabeza a fallar ahí? Probablemente.
Hoy día, la salud mental y el cuidado psicológico de los niños es importante, pero en aquellos tiempos, tenías que estar bien porque eras un niño, no se les ocurrió pensar en mi casa que quizás a mi me afectó diferente porque mi cerebro apenas empezaba a enteder algunas cosas.
«Todos lo pasamos mal», me dijo una vez mi hermana, y le contesté, «sí pero tu tenías 23 años y yo sólo 8, yo aún no entendía lo que era la muerte, nadie me explicó nada, sólo me apartásteis de una situación y pensásteis que seguiría todo igual que antes». Los superé, pero tardé mucho, mucho, mucho tiempo.
La muerte, esa fase de la vida, última fase, de la que todos hablamos y que a mí cada vez me da menos miedo.